lunes, 3 de diciembre de 2007


En unos días de incertidumbre, de desasosiego porque nadie encuentra explicación a lo que le pasa en Liga a este equipo, yo voy a reivindicar el sentimiento más puro, el sentimiento que a mí me une a mi Sevilla Fútbol Club.

Para qué nos vamos a engañar, la cosa está muy fea en este momento, no ya por los resultados cosechados y por el puesto en la clasificación. A mí principalmente lo que me preocupa es la desunión que yo estoy observando entre la familia roja y blanca.

Está claro que la pluralidad de opinión existe y, es más, es un derecho, y que el libro de los gustos está en blanco, pero noto que hay cierto sector del sevillismo que se ha acostumbrado demasiado a la miel que llevamos saboreando de unos años acá.

Yo, que he mamado el sevillismo desde que era una renacuaja, porque tengo un padre que quiere más al Sevilla que a mí (es un decir...eso espero...xDDD), y que he tenido que tragarme años de mediocridad y de penurias absolutas (y ya será menos, porque sé que hay gente que ha vivido épocas mucho peores), me parece que lo que estamos viviendo en estos momentos es algo tan sumamente impensable por todos, que lo que deberíamos hacer es darnos con un canto en los dientes.

Está claro que cuando te acostumbran a lo bueno es difícil desacostumbrarte (y válgame la redundancia), pero estamos machacando al club y a nosotros mismos de una manera descomunal. Primero, con la subida de los carnets, luego el euroabono, los fichajes que no contentan a todo el mundo, y los resultados más que regulares en Liga del equipo. Estos son los principales motivos de esa desunión y derrotismo que yo veo entre los sevillistas.

No pretendo con esto dar a entender que no se puedan hacer valoraciones ni buscar explicaciones a los momentos de auténtica desazón que estamos viviendo, pero lo que sí pretendo es afirmar que por mi parte, esa desunión nunca va a ser tal, porque, como bien rezaba la pancarta que sacaron los Biris en el maravilloso partido contra el Arsenal:"NUESTRA PASIÓN NO DEPENDE DE VICTORIAS".

Por eso y por mucho más que llevo vivido con este equipo, este escudo y esta camiseta, eso de echarle las culpas a la primera cabeza de turco que encontremos no va conmigo. Así que, arrimemos todos el hombro que hace falta de verdad.

Las soluciones, está claro, las ha de buscar el club internamente, y sinceramente creo que estos dos últimos años no eran ser "reina por un día", como aseguró alguien de esta ciudad a quien más le vale permanecer calladito, porque todo lo que habla acaba por ponérsele en contra. Por eso confío plenamente en que vamos a salir de esta, que ya me gustaría a mí ver la reacción de otros equipos pasando por lo que ha pasado este plantel.

Vamos a por Osasuna. Que sepan los rojillos donde están entrando, y que podamos decirles, con la cabeza bien alta aquello de..."BIENVENIDOS A SEVILLA".

Ahora más que nunca...
VIVA EL SEVILLA
PUERTA PRESENTE

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